Educar en contextos de encierro no es una tarea sencilla; por el contrario, reviste cierta complejidad y presenta varios desafíos a nivel institucional y profesional de cada educador que elige esta modalidad. Cuando hablamos de educación en este contexto, surge como un compuesto, la frase “derecho a la educación”; porque si bien, se reconoce el Derecho a la Educación como Derecho Humano, a partir de la Normativa Internacional, pactos, convenciones y declaraciones a las que adhieren las Constituciones Nacional y Provincial, la Ley Nacional de la Educación 26.206 y la Ley Provincial de Educación 2511, como también en la Ley de Ejecución Penal Nacional 24.660 y la Ley de Estimulo Educativo 26.695, que opera como reforma de la ley de ejecución penal nacional e referencia a la educación, en cada institución en contexto de encierro, hay tensiones permanentes para que este derecho pueda ser ejercido por cada persona privada de su libertad. Consideramos que la educación es la herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas, ya que empodera y abre puertas a múltiples y nuevos desafíos.